Sobre nosotros

Ateneo Cultural Andaluz

Andalucía es la forma que tengo de ser persona

El Ateneo Cultural Andaluz Arbonaida es el nombre que identifica a un movimiento ciudadano, libre e independiente, nacido de la inquietud de un grupo de amigos en relación a Andalucía, su esencia, su identidad y su propio genio y ser.

“Andalucía es la forma que tengo de ser persona”, proclamaba el inmortal Carlos Cano, y es ahí donde reside la filosofía de actuación de este grupo de personas que, junto con los socios y simpatizantes que se han ido incorporando a un proyecto inclusivo e incluyente, trabajan en aras de una difusión mayor, mejor y certera de la profundidad de la cultura de Andalucía como nación humana.

Socios Fundadores

Gonzalo Amarillo Ruiz
José María Cala Guerrero
José Manuel Gómez Arriaza
Antonio Amarillo Ramírez
Juan Francisco Rodríguez Bellido
Manuel Pérez Delgado

Fundación

El 30 de noviembre de 2012 se inició la andadura del Ateneo, siendo apadrinado por el andaluz de conciencia, socio de honor y Arbonaida de Plata de nuestra Institución D. Antonio Manuel Rodríguez Ramos y bajo los sones ancestrales que nos regaló La Banda Morisca, voz de nuestra propia memoria.

La esencia de un pueblo como El Cuervo, andaluz y campesino, denostada por su desconocimiento, impregna todas y cada una de las actuaciones del Ateneo, que en su hoja de ruta ha apostado por ser un espacio donde vive y se alimenta aquello que dignifica la propia naturaleza humana: la libertad de pensamiento y expresión, la comprensión de nuestra propia identidad, la solidaridad, la tolerancia y el respeto a la diferencia, y el amor inquebrantable a lo que somos, andaluces y cuerveños, con la memoria como fuente inagotable e irrenunciable de la que debe emanar el propio conocimiento de lo que nos diferencia como pueblo.

Todo ello sostenido por un trabajo constante y en difíciles condiciones, impulsado por la ilusión y el convencimiento de que lo que hacemos es justo y necesario.

Viva Andalucía Libre

Es la CULTURA en todas sus manifestaciones, al fin y al cabo, el principio inspirador de nuestro colectivo, que se yergue apoyado en la seguridad de que es la CULTURA el único camino hacia la redención humana y el sustrato fundamental sobre el que debe germinar una sociedad libre y consciente de su propia existencia, que busque su VERDAD y sea capaz de perpetuar, como verdadera filosofía vital, las palabras del propio Blas Infante.
Nuestra verdad había nacido para no morir jamás… Tenemos la evidencia de que únicamente viviendo la verdad podremos seguir alentando el espíritu de los hombres venideros… Nosotros también vendremos a experimentar este goce por el corazón de nuestros hijos, los continuadores de nuestra propia existencia Blas Infante